Volcán del Cuervo

Sin duda, uno de los grandes atractivos de Lanzarote son sus paisajes volcánicos únicos en el mundo. Podemos verlos desde el coche mientras paseamos por la isla, o desde el bus, cuando visitamos las Montañas del fuego. Pero la mejor manera de disfrutar, con todos los sentidos, de esas vistas que parecen sacadas de otro planeta, es caminar entre volcanes. Y uno de los más accesibles, además de ser precioso, es el Volcán del Cuervo.

 

Para llegar, nada más fácil que en coche hasta el aparcamiento situado en la carretera que va de la Geria a Mancha Blanca. Desde el aparcamiento, sale un sendero bien delimitado, del que no hay que salirse, y que nos lleva hasta el volcán, rodeando toda su base y nos permite acceder al interior de la caldera; un recorrido de menos de 5 kms, con poco desnivel y que se hace muy cómodo.

 

Panorámica del mar de lava
Panorámica del mar de lava

 

En esta zona comenzaron las erupciones volcánicas de 1730, que dieron como resultado el paisaje actual de esta parte de Lanzarote y el Volcán del Cuervo, y que terminaron seis años después con la creación de Caldera Colorada, que se encuentra enfrente del aparcamiento, al otro lado de la carretera.

 

La vista desde el aparcamiento ya es impactante, ese mar de lava salpicado de líquenes, con los volcanes al fondo. Una de las cosas que más me gustan de este recorrido, es que a medida que lo vamos recorriendo encontramos paneles informativos en castellano, inglés y alemán, que nos cuentan lo que nos vamos a ir encontrando en el recorrido, así como las normas y recomendaciones que deberemos seguir al encontrarnos en un Parque Natural, entre las que figuran no subir al cráter para no degradar el volcán.

 

Sendero a pie de volcán
Sendero a pie de volcán

 

Al llegar a la base del volcán, tenemos dos opciones, seguir el camino por la izquierda y rodear totalmente la caldera, para casi al final, llegar a la abertura que nos permite acceder a su interior o tomar el camino de la derecha y acceder al interior de la caldera casi inmediatamente, y ya luego seguir bordeando el Volcán del Cuervo. Yo me decanté por esta segunda opción.

 

Entrada a la Caldera
Entrada a la Caldera

 

El descenso a la caldera se realiza por medio de una abertura en el cráter y es muy fácil de realizar, como todo el camino, simplemente hay que seguir el sendero marcado y no tendremos ningún problema.

 

Panorámica del interior de la caldera
Panorámica del interior de la caldera

 

Ya dentro de la caldera, podemos descansar un rato si queremos, o comer algo, siempre dejando el lugar totalmente limpio y recogido, mientras nos deleitamos con la vista que nos ofrece el cráter desde dentro, así como con la vegetación que crece dentro, aprovechando las condiciones de humedad y sombra que se generan dentro de la caldera.

 

 

La salida del interior de la caldera se realiza desandando el camino que nos trajo al interior, y para seguir la ruta, simplemente tenemos que girar a la izquierda a la salida del pórtico rocoso. A lo largo de esta parte de la caminata, seguiremos encontrando paneles informativos que nos contarán cosas sobre los volcanes de Timanfaya, los valles interiores, el mar de lava, etc. Al rodear por completo el Volcán del Cuervo, volveremos al sendero que nos lleva de vuelta al aparcamiento.

 

Cata de Vinos
Cata de Vinos

 

Y ya que estamos tan cerca de las bodegas de la isla… ¿qué mejor que terminar la caminata degustando los vinos de la zona mientras comentamos lo que hemos visto?

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