I Love La Graciosa

graciosa catamaran cruise

Imagina pasar el día en un precioso catamarán surcando el mar entre La isla de La Graciosa y Lanzarote, pasar el día en un paraje único con muy buen rollo, eso es I Love La Graciosa, y eso es lo que he podido vivir en esta ocasión.

Como siempre que hago una excursión, me dirijo al punto de recogida escogido, esta vez salgo desde la Avenida del Jablillo,  frente al Hotel Grand Teguise Playa. La verdad es que el bus que nos recoge es muy puntual, estaba esperando antes de la hora. Y una vez estamos todos dentro partimos hacia el pueblo de Órzola dónde cogemos el barco hacia La Graciosa.

graciosa catamaran trip

Órzola es un antiguo pueblo pesquero con mucho encanto, sus casas pintadas de blanco y las puertas y ventanas de azul o verde, como es tradición en los pueblos de Lanzarote, y sus restaurantes con el pescado como ingrediente estrella, como no puede ser de otra manera. Allí es donde, tras esperar un poco, embarcamos en el Juanita Cat que llegó al puerto a recogernos.

La Graciosa

Después de salir de puerto, pasar Punta Fariones y dejar a nuestra izquierda el imponente Risco de Famara nos dirigimos a la pequeña Isla de la Graciosa. Una isla con playas vírgenes, calles y carreteras de tierra y solamente dos núcleos urbanos, Pedro Barba y Caleta del Sebo, a dónde nos dirigimos.

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Desembarcamos en este pequeño puerto y los guías nos dicen que podemos acompañarlos para conocer un poco de la historia de la isla o bien pasear a nuestro aire por el pueblo durante una hora.

De regreso al barco, nos espera un mojito de bienvenida y una tapa de tortilla mientras empieza a sonar la música en el catamarán y todos buscamos un sitio para ponernos cómodos y disfrutar de la travesía.

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Montaña Amarilla y la Playa de la Cocina

Nos acercamos a Montaña Amarilla para poder apreciar sus colores y a la pequeña cala que se encuentra debajo, en la misma falda de la montaña. Este tranquilo lugar invita sin duda a sumergirte en sus aguas turquesas y tomar en sol en su fina arena.

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Playa de la Francesa

Dejamos la cercana Playa de la Cocina y llegamos al que será nuestro destino para pasar el resto del día, la Playa de la Francesa donde nos esperan las colchonetas y kayaks si queremos disfrutar de ellos. Después de que el Juanita Cat fondee llega la hora de bajar a tierra si queremos. Podemos bajar en unos barquillos cómodamente o simplemente nadando. Yo me he decantado por esta opción para tener la oportunidad de hacer snorkel y disfrutar de el increíble fondo marino de La Graciosa.

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aunque esto no está incluido en el precio de la excursión, por 20€ vale la pena experimentar el buceo con botella.

Mientras disfrutamos de las opciones que nos ofrecen para pasar el tiempo, a bordo se prepara la comida, una paella y fruta fresca de postre. Cuando está lista, nos llaman a todos al barco, y los barquillos vuelven a traer a bordo a los que están en la playa.

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Después de comer y acomodarnos otra vez en el catamarán, con alguna bebida en la mano, el capitán le da de comer, con lo que ha sobrado del arroz, a las gaviotas que rodean el barco puntuales a su cita. Las acrobacias de las gaviotas para coger la comida en el aire hacen las delicias de todos, sobre todo de los niños.

Ya es hora de partir y dejar la Playa de la Francesa para hacer una breve parada en Caleta del Sebo y que se bajen los que se quedan en la isla. Nosotros seguimos en el barco de regreso a Órzola.

Regreso

El regreso lo hacemos bajo el cobijo de la impresionante figura del Risco de Famara, pasamos tan cerca de la orilla que podemos ver algunas aves marinas que anidan en las rocas. Después de rebasar Punta Fariones volvemos a ver el puerto de Órzola ante nosotros, nuestra parada final antes de coger el bus de regreso a nuestro punto de partida.

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Pero antes de llegar hay tiempo para seguir pasándolo bien, los guías suben la música y casi todos los que estamos en el barco nos unimos al baile entre risas. Un fin de fiesta divertido y que te deja con ganas de más.

Una experiencia increíble, con buena comida, bebida y la gran oportunidad de pasar un día completo en un entorno increíble y con una compañía inmejorable. Desde luego tengo ganas de repetir con alguna otra excursión en catamarán.

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