Museo de la Piratería

La figura del pirata nos ha acompañado toda la vida. Todos hemos jugado a ser piratas de pequeños, y seguro que películas como Piratas del Caribe revivieron nuestra fascinación por ellos. Pues para poder saber un poco más de estos personajes, que cabalgan entre lo fantástico y lo real, lo mejor es acercarse al Museo de la Piratería de Teguise.

 

Castillo de Santa Bárbara

 

En lo alto del volcán de Guanapay se alza el castillo de Santa Bárbara. Construído a partir de un torreón del siglo XIV por Lancelotto Malocello, que servía para vigilar las costas y dar refugio a los lugareños cuando se avistaban piratas. Cuando sonaba la alarma, los habitantes de la Villa de Teguise, antigua capital de la isla, subían el volcán y se ponían a resguardo hasta que los saqueos terminasen.

Los piratas ya eran visitantes asiduos en aguas canarias antes de la Conquista española, pero después de ella y sobre todo después del descubrimiento de América, y con Canarias como puerto de paso entre la península y el nuevo mundo, los ataques piratas se intensificaron.

 

Bandera Pirata

 

Llegar al Museo es muy fácil, no tiene pérdida posible. Al llegar a la Villa encontramos la subida al volcán debidamente señalizada con un gran letrero de piedra, simplemente hay que seguir la carretera hasta el final ,en lo alto del volcán. A la fortaleza se accede por unas escaleras que dan a la puerta que está en alto. Una bandera pirata y un timón de barco nos reciben antes de entrar en la primera sala.

 

Maqueta de la Villa

 

La primera sala está dedicada a la Villa de Teguise y a su historia como antigua capital de la isla. Una gran maqueta del casco urbano nos muestra cómo era la vida en aquel entonces en el núcleo poblacional de la isla. La segunda sala está dedicada a los piratas berberiscos,  como Morato Arráez, Tabac Arráez y Soliman, que venían en busca de esclavos a Lanzarote. Siguiendo los pasillos nos encontramos con nombres más que conocidos, como John Hawkins, Francis Drake y Robert Blake. Al lado de cada uno de ellos siempre hay una nota explicativa en varios idiomas, dónde podemos leer algo de su vida y actividades.

 

Galeón Español

 

La sala de armas, llena de pistolones, cañones y sables que formaban parte de las armas habituales de los piratas, es de lo más interesante; así como las maquetas de barcos, entre ellas un impresionante galeón español del siglo XVII de 106 cañones, sin duda una muestra del poderío de la armada española en la época.

 

Mazmorra y su ocupante

 

Quizá uno de los lugares más llamativo, es la zona en la que vemos que el castillo, a parte de fortaleza contra las amenazas piratas, también contaba con mazmorras dónde recluir a los presos.

 

Bodega

 

Otra de las salas que más llama la atención es la que está totalmente forrada de madera, haciendo las veces de bodega de barco.

 

Las salas están plagadas de imágenes, reproducciones y maquetas que hacen que la visita sea muy amena, tanto a adultos como a niños. Los textos no se hacen largos, y hay vídeos explicativos en algunas salas que nos cuentan los ataques que sufrieron las islas en diferentes periodos.

 

Las vistas desde la parte alta son espectaculares, desde allí se puede entender porqué se construyó en esa zona, ya que desde ella es muy fácil tener controlada la costa para poder dar la alarma a tiempo.

 

Vistas desde las almenas

 

Es el museo perfecto para que tanto niños como mayores disfruten de él. Si visitamos el Mercadillo de Teguise el domingo, el Museo de la Piratería es perfecto como siguiente parada en nuestra ruta, ya que abre todos los días de 10 a 16.

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