Waterbus Papagayo

Normalmente voy a Papagayo en coche, llego al parque Natural de los Ajaches, una vez allí me dirijo a cualquiera de las zonas de aparcamiento y camino hasta la playa, pero esta vez voy a llegar por mar. Aprovechando el buen tiempo que tenemos para llegar a las costas de Papagayo de la mejor manera posible, en un mini crucero: Waterbus Papagayo.

Papagayo es una de las zonas más tranquilas y bellas de Lanzarote, casi diría que de obligada visita; una vez que pisas las doradas arenas de sus playas y te bañas en sus aguas cristalinas te aseguro que querrás pasar el día allí.

Para coger el Waterbus a Papagayo hemos escogido la salida desde el muelle comercial de Playa Blanca, no tiene pérdida, encontramos el barco ya esperando nada más bajar del coche, así que una vez entregado el ticket (que se puede comprar en la misma taquilla de Touristtcket que hay en la entrada del muelle), y que nos entreguen una pulsera de goma, que hay que enseñar para volver a embarcar si nos bajamos en alguno de los puntos posibles de desembarco, subimos al barco.

Papagayo waterbus

El Barco

La cubierta superior tiene bancos por si queremos hacer el trayecto fuera, cosa que hacemos para poder disfrutar de la vista  del pueblo de Playa Blanca y de la brisa marina. La cubierta inferior cuenta con más asientos y un pequeño bar donde podemos pedir bebidas frías o calientes y algunos snacks.

 

Marina Rubicón

La primera parada es en la Marina Rubicón. Nos bajamos aquí para pasear por este precioso puerto deportivo.

Marina Rubicón lanzarote

Como es sábado, además de las vistas de los numerosos barcos que atracan en sus pantalanes, las tiendas y los restaurantes y cafeterías, podemos disfrutar de un variado mercadillo con toda clase de productos y recuerdos. Desde bien temprano, hay mucha actividad de gente paseando, comprando o tomando algo. Perfecto para disfrutar de una mañana de sábado de compras.

marina rubicon shopping lanzarote

Después de pasear, nos sentamos en una de las numerosas terrazas para disfrutar de una bebida mientras miramos el paisaje. Cuando se acerca la hora de la siguiente parada del Waterbus nos dirigimos al punto y volvemos a embarcar en dirección la Playa de Papagayo.

De camino a nuestro destino hacemos una parada estratégica para darle de comer a los peces. El barco cuenta con fondo de cristal, en la parte baja, a cada lado, hay escaleras que nos llevan a unos compartimentos que están sumergidos y tienen unas ventanas para que podamos ver como se arremolinan los peces para comer los trozos de pan que le tiran los marineros desde la cubierta. Después de ver a los peces comer reemprendemos la marcha hacia nuestro destino.

 

Papagayo

El final del trayecto no es otro que la playa de Papagayo, una pequeña y preciosa playa en la costa sur de la isla, esta playa está rodeada de otras más grandes y de calas más pequeñas; es posible ir de una a otra sin mucho problema.

En lo alto del risco que circunda la playa hay un restaurante en el que podemos disfrutar de comida tradicional y de unas vistas increíbles de la playa.

Para aprovechar bien el día, mi recomendación es salir en el primer ferry, bajar y desayunar en Marina Rubicón para luego a media mañana coger el siguiente ferry hasta Papagayo y pasar allí el día, disfrutando de la playa y apurando el tiempo hasta coger el último ferry de la tarde que hace el recorrido inverso hasta el muelle de Playa Blanca. Eso sí, si te gusta esta opción… ¡No te olvides de llevar protección solar suficiente!

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