Pesca Deportiva

Entre las muchas actividades náuticas que podemos hacer en una isla como Lanzarote, no podía faltar la pesca deportiva. Y eso, es precisamente lo que hicimos en esta ocasión. Para ello, nos levantamos temprano y fuimos a Puerto Calero donde, justo al lado de la taquilla de Touristticket, nos esperaba el Belduca I, nuestro barco.

 

El Belduca I en Puerto Calero

 

La tripulación nos recibió amablemente y en cuanto estuvimos todos a bordo, tanto pescadores como acompañantes, soltamos amarras. El Belduca I es un barco muy bien equipado, con tres camarotes, dos baños, cocina y un amplio salón. Durante el trayecto hasta el primer punto de pesca que intentaríamos ese día, se lanzaron, para probar suerte, dos aparejos de curricán.  

 

Salida del muelle de Puerto Calero

Aprovechando el día espectacular que hacía y que la mar estaba tranquila, mi pareja y yo nos fuimos a proa, a disfrutar de las vistas de la costa de Los Ajaches cómodamente tumbados en las colchonetas y con un refresco en la mano. Esto nos dio la ocasión de ver a los peces voladores, que saltaban sobre el agua a los lados del barco.

 

Disfrutando del espectacular día en la proa

 

Antes de llegar al punto de pesca, cerca de la Punta de Papagayo, se recogieron los aparejos de curricán, que estaban completamente vacíos, no había habido suerte esta vez. Al fondear, ya estaban las cañas preparadas para que los pescadores del día probaran su habilidad.

 

Durante toda la mañana, los pescadores fueron subiendo distintos tipos de peces, brecas, herreras, castañetas… hasta algún pez globo y pez araña, con el que hay que tener especial cuidado pues tiene una espina venenosa en la aleta dorsal, que puede dejarnos un desagradable recuerdo al intentar desengancharlo del anzuelo.

 

Una de las capturas del día

 

Las cañas estaban muy bien preparadas, con el plomo y dos anzuelos a diferentes alturas para así tener más oportunidades en cada lance. Para lanzar no había que hacerlo con fuerza, casi simplemente con dejar caer el plomo y esperar un poco a sentir a los peces picando en el anzuelo y entonces recoger sedal. Las capturas se iban devolviendo al agua a medida que se iban pescando. Mientras, los acompañantes aprovechaban para hacer fotos y disfrutar de su bebida y las vistas.

 

Pescando frente a Los Ajaches

 

A mitad de mañana, Sonia, una de las tripulantes, nos sirvió unos sandwiches calientes, así como unos snacks, antes de anunciarnos que íbamos a dirigirnos justo en frente de la Playa de Papagayo, para seguir pescando, y los que quisiéramos pudiéramos darnos un baño. Ocasión que no desperdiciamos.

 

Cañas de pescar

 

Después de pasar un buen rato en las costas de Papagayo, llegó la hora de volver a puerto. El día de pesca había terminado, no sin antes volver a probar suerte con el curricán en el trayecto de vuelta. No quiso la suerte estar con nosotros, tampoco en esta ocasión. Pero es algo que todo pescador sabe, no siempre se tiene suerte.

 

Llegada a Puerto Calero

 

Nos despedimos de la tripulación al llegar a Puerto Calero. Todos habíamos pasado un día increíble y muy divertido. Es una experiencia perfecta para disfrutar de ella en pareja o en familia, tanto si se es un pescador experto como si no. La tripulación es muy amable y experimentada, y no tienen ningún problema en ayudar a los pescadores y darles consejos para que disfruten su día de pesca y relax al máximo.

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